Instituto Ananda
Psicología. Psicoterapia
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El cuerpo y los humores
Eduardo Ramon

1- Perspectiva histórica de la visión de interrelación entre cuerpo y mente
Medicina Tradicional Oriental
Antigua Grecia
2- Modelos biotipológicos recientes
Biotipo de Goldthwait
Biotipos anterior y posterior de Littlejohn
Biotipos de Sheldon y Eneatipos
Ernst Kretschmer Leon Vannier

La visión occidental de la salud y la enfermedad defiende una separación entre cuerpo y
mente. Se entiende que las enfermedades físicas son causadas por agentes externos al
cuerpo o por anomalías del organismo y los problemas Psicológicos son algo distinto, que
se comprende poco y mal.
Hay otra visión integral del hombre y la patología. Esta visión ve al individuo un conjunto único
y global, cuerpo y mente es parte indivisible y en relación con el medio que le rodea. De
esta forma, el cuerpo y los humores están totalmente relacionados, el cuerpo es la vía de
expresión de los humores y su desequilibrio provoca lo que conocemos aquí como
enfermedad.
En la medicina occidental la enfermedad es algo caído del cielo, algo ajeno a nosotros. Sin
embargo la visión integral de concebir al hombre ve a los síntomas como formas de
expresión de un desequilibrio organísmico entre cuerpo, mente y emoción.

1.- Perspectiva histórica de la visión de interrelación entre cuerpo y mente
Medicina Tradicional Oriental
1.1 - La Medicina Tradicional en India es conocida por Ayurveda. Existe desde hace 5000 años
y se considera el sistema médico más antiguo y completo del mundo. En el ayurveda se
afirma que el ser humano consta de cuerpo, mente y espíritu. Los tres responden a las
fuerzas vitales conocidas como Doshas (humores), clasificadas en Vata (aire), Pitta (bilis) y
Kapha (flema), que en conjunto controlan todas las funciones corporales. Todo el
espectro de características fisiológicas, psicológicas y conductuales se basan en el
equilibrio de estas fuerzas.
1.2 - La Medicina Tradicional China es prácticamente tan antigua como el Ayurveda y cuenta
con raíces holísticas semejantes. Dos conceptos importantes son los de la dualidad Yin y
Yang y la Teoría de los cinco elementos, según la cual todas las cosas, incluido el cuerpo
humano, están constituidas por cinco elementos básicos: fuego, tierra, metal, agua y madera.
Nuestras tendencias físicas y el tipo de personalidad dependen de las proporciones pertinentes
de Yin y Yang y de los Cinco elementos.

El yin-yang es un concepto fundamentado en la dualidad de todo lo existente en el universo
según la filosofía oriental, en la que surge. Describe las dos fuerzas fundamentales
aparentemente opuestas y complementarias, que se encuentran en todas las cosas. En
todo se sigue este patrón: luz/oscuridad, sonido/silencio, calor/frío,
movimiento/quietud, vida/muerte, mente/cuerpo, masculino/femenino, etc. El yin es el
principio femenino, la tierra, la oscuridad, la pasividad y la absorción. El yang es el
principio masculino, el cielo, la luz, la actividad y la penetración.
Según esta idea, cada ser, objeto o pensamiento posee un complemento del que depende
para su existencia y que a su vez existe dentro de él mismo. De esto se deduce que nada
existe en estado puro ni tampoco en absoluta quietud, sino en una continua transformación.
Este concepto es lo que en gestalt se conoce por polaridades, que son extremos de
identificación. Las personas, ante una sensación determinada realizamos un proceso
mental de análisis, desmenuzando la realidad en dos partes, identificándonos con una
parte y rechazando el lado contrario. Con este acto rechazamos la unidad y polarizamos
nuestro existir. La integración requiere admitir a ambos como propios.

La teoría de los Cinco elementos es una forma de explicar los fenómenos naturales, en
continuo movimiento y transformación. Refleja la unión del hombre con la naturaleza,
somos parte de un todo, indivisible y en continua interacción.
Los cinco elementos basan su fisiología en dos principios especiales:

Esta teoría hace una analogía del ciclo de los cinco elementos con todo aquello que nos
rodea, dando una visión global del hombre y en plena relación con el cosmos, con la
naturaleza. Todo se traduce en energía, todo que somos capaces de percibir son
diferentes formas de expresión de la energía en continuo movimiento y trasformación.
La forma material de los cinco elementos se ve reflejada también en la constitución
física del hombre. Así hay cinco modelos de hombre:
Prototipos Madera. Fuego. Tierra. Metal. Agua

Ejemplos de prototipo:

  • MADERA:
    Se caracteriza por tener:
    Cuello largo. Hombros anchos. Manos y pies pequeños . Capacidad de trabajo .
    Piel de tonalidad verdosa
  • FUEGO:
    Se caracteriza por tener:
    Cabeza pequeña. Mentón puntiagudo. Espalda, hombros redondeados.
    Manos y pies pequeñas. Mucha energía y actividad. Vida corta
    Piel de tonalidad rojiza
  • TIERRA:
    Cabeza grande. Cara redonda. Hombros y espalda carnosos. Muslos y abdomen gordos
    Manos y pies pequeños. Serenidad, calma y generosidad. Piel y tonalidad amarilla
  • METAL:
    Cabeza pequeña. Hombros estrechos. Manos y pies pequeños y finos
    Firmeza y meticulosidad. Piel de tonalidad blanquecina
  • AGUA:
    Cabeza grande. Hombros estrechos. Abdomen voluminoso
    Columna vertebral más larga de lo habitual. Mucha movilidad. Piel de tonalidad negruzca

Antigua Grecia:
En la época de Hipócrates los griegos habían desarrollado un sistema interpretativo del
mecanismo de producción de las enfermedades, basado en la teoría de los cuatro humores
orgánicos. El camino que llevó al pensamiento griego a este sistema médico es muy parecido a
la visión oriental anteriormente descrita. Esta teoría dice que el universo está formado por
cuatro elementos básicos (agua, aire, fuego y tierra) cada uno de ellos caracterizado por una
cualidad especifica (humedad, sequedad, calor, frío), y la teoría de los cuatro contrarios que
sostenía que entre los elementos opuestos debe conservarse un equilibrio para mantener la
armonía del cosmos y la salud en el microcosmos que es el hombre.

El principio médico básico fue la teoría según la cual todos los fluidos orgánicos están
compuestos, en proporción variable, por sangre (caliente y húmeda), flema (fría y húmeda),
bilis amarilla (caliente y seca) y bilis negra (fría y seca).
Al igual que con los modelos orientales, la salud general o constitución del hombre depende en
su totalidad de un equilibrio adecuado entre los cuatro humores corporales. Aunque existe un
equilibrio entre los humores, en la mayoría de los individuos predomina uno, que será, por
consiguiente el que defina la constitución de cada sujeto.
Propio de este concepto es que cada constitución mostrará características particulares en lo
que se refiere a anatomía, es decir, la forma corporal, predominio de sistemas orgánicos y
fisiología, de modo que cada tipo tienen una mayor predisposición o inclinación a
enfermedades. Esta relación entre determinadas características y la tendencia a ciertas
enfermedades se conoce como diátesis.

De manera análoga, el temperamento de un individuo dependerá del predominio relativo de
los humores que haya en él: